miércoles, 15 de octubre de 2014

CASA LA CALETA, PERÚ, LLOSA CORTEGANA

CASA LA CALETA

“El trabajo filosófico –como en muchos aspectos sucede en la arquitectura- consiste, fundamentalmente, en trabajar sobre uno mismo. En la propia comprensión. En la manera de ver las cosas”.

Ludwig Wittgenstein





Este proyecto es un homenaje.
Además de una reflexión en torno a vernos como arquitectos, al pensar en nosotros, en uno mismo, la vivienda se muestra en su desnudez espacial y recoge la austeridad de los materiales.







La escalera es el ingreso, pero también ordena la secuencia espacial, se inserta un vacío y un espacio social que le da la escala al bosque, un espacio interior y exterior al mismo tiempo, que se desarrolla de manera frontal y contiene el estar y el compartir en familia.







La estrategia del proyecto se resuelve a partir de la inserción de vacíos en distintas escalas que acompañan la vivencia cotidiana, como el ocultarse de la inclemencia del desierto generando espacios de sombra, pero siempre acompañados por espacios de luz.








La casa se vive en la luz y en la sombra, las vivencias se desarrollan en dialéctica con el bosque cercano y el mar lejano, así como en las miradas que se descubren a partir de las rendijas de la masa.






Nuestra comprensión de la arquitectura se define en el espacio y en la materia, en este espacio doméstico, cotidiano, placentero; este espacio que nos permite una manera de ver y sentir el habitar en familia. La comprensión de la materia se define en su espacialidad, su austeridad y las texturas que acompañan el devenir de la casa sin perturbar la continuidad de sus superficies.





viernes, 3 de octubre de 2014

CASA MO, CHILE

CASA MO, CHILE


La Casa MO se emplaza en un terreno de pendiente muy pronunciada frente a la costa del mar de Chile en la comuna de Zapallar. La Casa se dispone soterrada con la clara intención de no interrumpir la maravillosa vista al horizonte desde la calle pública, por lo que se accede mediante escaleras y rampas adentrándose en el cerro para descubrir nuevamente, desde el interior de la vivienda, el mar.




El acceso a la vivienda se encuentra en el nivel medio, el que contiene los lugares públicos de la casa: estar, comedor y cocina. Las habitaciones se ubicaron en el piso inferior con salida directa al jardín; y la habitación principal se proyectó en el piso superior, en un volumen suspendido que domina las vistas y remarca la clara intención de la casa de captar el horizonte.





La casa en sí misma es una gran horizontal que queda en evidencia con el volumen suspendido que le da medida. Cada nivel de la vivienda tiene terrazas para estar protegidos del sol poniente y del viento, mediante grandes aleros y vigas.
El único material utilizado fue hormigón armado con dióxido de titanio incorporado. El hormigón armado permite a la obra soterrarse, estructurarse en la pendiente, y lograr grandes luces estructurales en un país sísmico como Chile. El dióxido de titanio incorporado al hormigón permite blanquear este y además ayuda, como lo árboles, a la eliminación de gases tóxicos producidos por los automóviles. Todo el interior de la vivienda ha sido pintado blanco, con la clara intención de potenciar la iluminación natural al interior de la vivienda, la que se da a través de ventanales al horizonte y una serie de lucarnas y patios interiores de luz y ventilación. Todas las la carpinterías, ventanas y puertas son en madera de cedro.





La cubierta ha sido cuidadosamente trabajada como una quinta fachada con terminación en piedra blanca, ya que es la principal fachada de la casa desde la vía exterior. El blanco preponderante de las piedras de la fachada fue trabajado a la manera del blanco propio de la rompiente del mar en la costa. Además, la techumbre blanca deja una cama de aire entre esta y la losa, protegiéndola del sol directo, ventilándola e influyendo en la temperatura interior al interior de la casa.