miércoles, 15 de octubre de 2014

CASA LA CALETA, PERÚ, LLOSA CORTEGANA

CASA LA CALETA

“El trabajo filosófico –como en muchos aspectos sucede en la arquitectura- consiste, fundamentalmente, en trabajar sobre uno mismo. En la propia comprensión. En la manera de ver las cosas”.

Ludwig Wittgenstein





Este proyecto es un homenaje.
Además de una reflexión en torno a vernos como arquitectos, al pensar en nosotros, en uno mismo, la vivienda se muestra en su desnudez espacial y recoge la austeridad de los materiales.







La escalera es el ingreso, pero también ordena la secuencia espacial, se inserta un vacío y un espacio social que le da la escala al bosque, un espacio interior y exterior al mismo tiempo, que se desarrolla de manera frontal y contiene el estar y el compartir en familia.







La estrategia del proyecto se resuelve a partir de la inserción de vacíos en distintas escalas que acompañan la vivencia cotidiana, como el ocultarse de la inclemencia del desierto generando espacios de sombra, pero siempre acompañados por espacios de luz.








La casa se vive en la luz y en la sombra, las vivencias se desarrollan en dialéctica con el bosque cercano y el mar lejano, así como en las miradas que se descubren a partir de las rendijas de la masa.






Nuestra comprensión de la arquitectura se define en el espacio y en la materia, en este espacio doméstico, cotidiano, placentero; este espacio que nos permite una manera de ver y sentir el habitar en familia. La comprensión de la materia se define en su espacialidad, su austeridad y las texturas que acompañan el devenir de la casa sin perturbar la continuidad de sus superficies.